En un ampliado que contó con representantes de las 30 familias afectadas por el Plan de Fiscalización de Viviendas Sociales, efectuado por la Dirección Regional del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), el presidente del Senado, José Manuel Ossandón, se enteró de la dura realidad que enfrentan estos ariqueños, invitado por el senador José Pilo Durana que ha sido la única autoridad que les ha estado ayudando en este proceso. 

Una de las víctimas, Eulogia Vilma Apaza Huanca (60 años), relató que trabaja como asesora del hogar desde los 15 años, por lo que no ha estuvo en su domicilio cuando la fiscalizaron, ya que, para ir y volver a su trabajo, diariamente, toma doble locomoción y siempre regresa pasada las 21 horas y los sábados acude a la iglesia, por lo que pasa poco tiempo en su departamento.

“Esa no es una justificación para que me quitaran mi casita, porque hice mis descargos en el Serviu presentando contrato de trabajo, boletas de agua, luz, etc, pero igual decidieron despojarme y de nada vale que con el esfuerzo de mi vida entera la consiguiera, junto a mi esposo que ya estaba enfermo, antes de este proceso y hoy está mucho peor”, precisó la señora Apaza. 

Agregó que una de sus idas al Serviu para justificarse, según lo que solicitaban en las misivas que tiraban bajo la puerta, ella explicó llorando su situación y le dijeron “elige, es tu casa o tu trabajo, ellos (jefes) no van a estar ahí contigo cuando te quiten tu departamento, pero ¿de qué yo vivo? ¿cómo no se ponen en el lugar de nosotros? si somos personas igual que ellos”. 

Don Juan Sánchez Vidal, comentó que está con orden de desalojo desde el 24 de julio y que como es la fuerza pública la que está llevando a cabo estos procesos está con temor porque ya ha agotado todas las instancias judiciales, lamentando acongojado que después no tendrá derecho nuevamente a subsidio habitacional que tanto le costó lograr.

“En mi caso los fiscalizadores fueron dos veces y como no me encontraron, fui al Serviu donde me atendieron los mismos funcionarios que hicieron caso omiso a mis argumentos y me dejaron hablando solo cuando les expliqué que estaba cuidando a mi mamá que estaba enferma, porque es viuda. Es humillante todo lo que están haciendo contra nosotros” afirmó entre sollozos.

La señora Carmen Grisóstomo dijo que lamentablemente fue fiscaliza cuando no estaba en casa y pese a presentar papeles médicos, no fue escuchada. “Me siento desamparada porque tengo 64 años, no tengo trabajo y me gasté lo que no tengo en un abogado carísimo para revertir esta situación, pero el Serviu no escucha razones pese a que me justifiqué trasparentemente. Espero Dios nos ayude y las autoridades también”, expresó. 

Don Héctor Mamani esperó 10 años para que le entregaran su departamento en 2019 y fue en junio pasado que lo desalojaron, tras perder el juicio en tribunales que le interpuso el Serviu para quitarle su propiedad y pese a que entregó todos los antecedentes como comprobantes de luz y agua y la firma de sus vecinos y de la directiva del condominio que daban cuenta que él efectivamente habitaba allí, no hubo caso. 

Comentó que trabajaba en Pampa Concordia y no siempre llegaba a dormir por la distancia y el costo de los pasajes, pero eso era esporádico y no era argumento para despojarlo de su casa, porque en estricto rigor, todas las personas tienen su vida que es dentro y fuera del hogar y nadie se queda encerrado para siempre esperando que te fiscalicen.

En representación de sus abuelos, la joven Viviana Terrazas Funol dijo que su familia está muy afectada “producto de las malas fiscalizaciones que ha realizado el Serviu que no está reconociendo las justificaciones que ellos mismo piden, como documentos y otros elementos de pruebas, porque al presentarlos, los desestiman y no pueden pretender que estar 24/7 en sus domicilios, si todos tienen una vida que realizar en lo laboral o social”.

El presidente del Senado dijo que, en toda su vida pública, jamás había escuchado una situación similar de revocación de subsidios habitacionales, por lo que se comprometió a hablar con el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, junto al senador Durana, de tal forma de poder ir en ayuda de estas familias.