En un ambiente de recogimiento y esperanza, la comunidad católica de Arica dio inicio a las celebraciones de Semana Santa con la tradicional Misa de Domingo de Ramos. Desde la Catedral San Marcos, el Obispo de la Diócesis, Monseñor Moisés Atisha, centró su mensaje en la urgencia de construir una paz auténtica, inspirada en la entrega de Jesucristo narrada en el Evangelio de San Mateo.


La Paz: Un don que nace del corazón

Durante la homilía, el prelado enfatizó que la paz no es solo un concepto externo, sino un compromiso personal que debe brotar desde el interior de cada creyente para transformar el entorno social.

“Queremos aprovechar para pedir el don de la Paz en el corazón de cada uno de nosotros. Que los gestos y celebraciones que vamos a vivir nos llamen a construir esa paz que tanto se necesita, donde debemos bajar las manos y abrirlas para extenderlas al que está caído”, expresó el Obispo Atisha.

El reflejo de la Pasión según San Mateo

Uno de los momentos más significativos de la liturgia fue la proclamación de la Pasión de Cristo según San Mateo. Monseñor Atisha invitó a la asamblea a no quedarse solo en la alegría efímera de los ramos, sino a profundizar en el misterio del sacrificio de Jesús.

El Obispo destacó tres puntos clave de la lectura bíblica:

  1. La dualidad de la vida: Recordó que, al igual que en la vida de Jesús, en la nuestra coexisten la alegría del triunfo y el dolor de la pasión.
  2. El llamado al seguimiento: Citando la esencia del mensaje de Mateo, recordó las palabras del Señor: “El que quiera seguirme, venga a ser un poco de mí”.
  3. La misión de salvación: Subrayó que la tarea de Jesús es clara y pasa necesariamente por la entrega total para alcanzar la luz.

Un compromiso con el amor al prójimo

Al finalizar el oficio religioso, el pastor de la Iglesia de Arica instó a los fieles a que esta Semana Santa sea un catalizador de cambio social, buscando siempre el beneficio común y el amor entre todos los ciudadanos.

“Jesús tiene algo muy claro: su tarea, su misión es la de la salvación que pasa por la entrega, que pasa por la luz y que pasa por la paz”, concluyó el prelado, dando así inicio oficial a los días más sagrados del calendario cristiano.